Regla nº 1
Trabaja por un dinero que cada vez compra menos.
El ladrillo no sube. Es el dinero el que baja.
Esta escena empieza a ser demasiado habitual… y no debería.
—Papá, ¡mira!
—Sí, sí, espera, dame un segundo.
—No, papá, tienes que verlo, mira…
—Espera, es que estoy viendo una cosa, ahora no puedo.
—Papá, ¡ya deja el teléfono!
—Ya voy, dame solo un segundo.
—Bueno, cuando tú me pidas algo, yo tampoco te haré caso…
Ese padre he sido yo.
Estaba ahí. Físicamente.
Pero en realidad, no estaba.
Y no, el problema no es solo el móvil.
Nos hemos acostumbrado a jugar a un juego que tiene tres reglas.
Regla nº 1
El ladrillo no sube. Es el dinero el que baja.
Regla nº 2
Treinta años. Cuarenta. Da igual: tú firma aquí.
Regla nº 3
Tú llevas 00:00 mirando esta.
Es un juego que te exprimirá hasta los 70.
Pero hay una salida.
No, no es la que te han contado.
Y aquí no te la voy a contar.
Cartas desde fuera del juego
Historias cortas, casi cada día. Como el libro, pero más romántico.
No te voy a regalar nada. Te voy a enseñar cosas que no vas a encontrar en ningún otro sitio, ni siquiera en el libro. Y si no te convence, te das de baja con un clic y aquí no ha pasado nada.
Fuera del juego
Ya estás fuera.
La primera carta ya va de camino. Si en unos minutos no la ves, búscala en Promociones o en Spam y arrástrala a tu bandeja principal.
Te acabo de mandar un correo para confirmar que eres tú. Un clic ahí y empiezo a escribirte.
Has tardado 00:00 en salir. Hay quien no sale nunca.


El libro
De un pueblo de la costa de Valencia a Monterrey, pasando por los suburbios de Chicago y Las Vegas. El dinero, el tiempo y todo lo que nadie te explicó. Sin jerga de economista. Solo sentido común.
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